Cómo eliminar los olores de las arquetas [SOLUCIONES]

Si vives en una comunidad de vecinos o gestionas un local, seguro que ya sabes lo molesto que puede llegar a ser el olor a cloaca. Ese hedor que aparece en patios, portales o garajes y que parece no irse nunca. En muchos casos, el culpable está claro: una arqueta que no funciona como debería.
¿Y ahora qué? ¿Se puede acabar con ese olor sin hacer obra? ¿Qué tiene que ver una arqueta sifónica con todo esto? ¿Hace falta llamar a una empresa o hay soluciones caseras que funcionen?
En esta guía te damos la respuesta. Vas a aprender cuáles son las soluciones más eficaces existen para eliminar los malos olores de las arquetas en comunidades y negocios.
Y si necesitas ayuda urgente, ya sabes. En Everrec nos desplazamos por toda la Comunidad de Madrid para resolver tus atascos (servicio 24/7).
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Soluciones para eliminar el mal olor de las arquetas
- Verter agua en la arqueta sifónica.
- Usar una mezcla casera de vinagre y bicarbonato.
- Comprobar el estado de la tapa y reparar.
- Limpiar la arqueta.
- Aplicar productos desinfectantes específicos.
- Recurrir a la pocería sin zanja si el problema es estructural.
Cuando una arqueta empieza a oler, no basta con taparla y cruzar los dedos. El olor no se va solo. Y si se intenta camuflar sin atacar la causa, el problema no solo persiste, sino que puede empeorar.
Hay algunas acciones sencillas y seguras que puedes probar si detectas ese olor desagradable y aún no hay síntomas graves como rebose o inundaciones.
Lo cierto es que no siempre solucionan el problema de raíz, pero sí que pueden ayudarte a salir del paso o a comprobar si el origen es leve. Toma nota.
Verter agua en la arqueta sifónica
Si el olor aparece de repente, es muy posible que la arqueta sifónica haya perdido el nivel de agua que actúa como barrera contra los gases. En ese caso, verter uno o dos cubos de agua limpia en la arqueta puede ser suficiente para restablecer el efecto sifón, siempre y cuando el resto del sistema está limpio y en buen estado.
Esto suele ocurrir en verano o en instalaciones poco utilizadas, donde el agua del sifón se evapora con facilidad.
Usar una mezcla casera de vinagre y bicarbonato
Si sospechas que hay residuos en el interior (pero no hay atasco visible), puedes echar media taza de bicarbonato y un litro de vinagre blanco caliente. Tapa la arqueta durante una hora y luego añade agua caliente para arrastrar la suciedad.
¡Ojo! Este método solo sirve como mantenimiento ligero. No elimina lodos ni residuos sólidos acumulados.
Comprobar el estado de la tapa y reparar
A veces el problema es tan sencillo como una tapa mal sellada, desplazada o rota. Y es que, cuando la arqueta presenta grietas o un sellado deficiente, los olores se escapan por esos puntos, aunque la tapa esté bien cerrada.
En estos casos, te aconsejamos sellar la arqueta con materiales impermeables o, si está muy dañada, sustituirla por una hermética con junta de goma para que los olores no se filtren al exterior.
Limpiar la arqueta
Es la solución más eficaz. Una limpieza con camión cuba elimina lodos, residuos sólidos y sedimentos acumulados que generan gases malolientes. Además, permite revisar el estado de la arqueta y aplicar productos desinfectantes si es necesario.
Aquí te explicamos cómo limpiar una arqueta paso a paso de forma profesional.
Aplicar productos desinfectantes específicos
Existen productos bactericidas o enzimáticos que neutralizan los gases generados por la descomposición de residuos. Aunque no sustituyen a una limpieza profesional, pueden ayudar como tratamiento de mantenimiento en instalaciones con uso frecuente.
Recurrir a la pocería sin zanja si el problema es estructural
Cuando el mal olor viene acompañado de otros síntomas (por ejemplo, rebose, atasco persistente o agua que no drena), puede haber un problema más profundo. En estos casos, contar con un profesional es lo mejor que puedes hacer.
En Everrec realizamos inspecciones con cámara para ver si el problema está en la tubería conectada y no en la arqueta en sí. Si detectamos cualquier avería en las tuberías, podemos valorar la reparación sin necesidad de levantar el suelo ni hacer obra mediante la pocería sin zanja.
En este artículo te detallamos cuándo se recomienda la pocería sin zanja.
Pero, ¿por qué huelen las arquetas?
Las arquetas huelen mal por una razón muy simple: hay gases del alcantarillado que están subiendo a la superficie. Y eso solo ocurre cuando algo en el sistema de saneamiento ha dejado de funcionar como debe.
El mal olor puede aparecer de forma puntual o persistente y suele extenderse por las zonas comunes. En comunidades de vecinos o locales comerciales, donde el uso de las instalaciones es más intensivo, estos olores se convierten en un problema recurrente si no se actúa a tiempo.
Estas son las causas más habituales por las que una arqueta desprende mal olor:
- Acumulación de residuos orgánicos: restos de grasa, papel, comida o toallitas mal tiradas acaban formando sedimentos que, al descomponerse, generan gases fétidos como el metano o el sulfuro de hidrógeno.
- Falta de agua en el sifón: la arqueta sifónica es la encargada de actuar como barrera contra los hedores. Lo hace reteniendo agua en su interior, igual que el sifón de un lavabo. Esa agua bloquea el paso de gases. Si se evapora o hay una fuga, el olor sube sin freno.
- Mal sellado o tapas en mal estado: si la tapa no está bien ajustada o presenta roturas, los olores salen fácilmente al exterior. Esto es muy habitual en zonas exteriores o garajes con arquetas antiguas.
- Obstrucciones o atascos internos: cuando la arqueta se llena de lodos o residuos, hay riesgo de atasco y de que la emanación se intensifique. De hecho, el olor suele ser el primer síntoma y el atasco viene después.
- Fugas o fisuras en la estructura: si hay grietas, los gases pueden escaparse incluso aunque la tapa esté cerrada.
Como te hemos indicado, en cualquiera de estas situaciones, el mal olor, más que una molestia, puede ser señal de un problema mayor en el sistema de saneamiento.
Por eso, si el tufo no desaparece tras ventilar o limpiar de forma superficial, conviene revisar bien la arqueta y actuar cuanto antes.
Lo que NO debes hacer si detectas malos olores en las arquetas
Cuando una arqueta empieza a oler, lo primero que nos entra es la urgencia por quitar ese hedor cuanto antes.
Pero ¡cuidado! Hay ciertas acciones que pueden agravar el problema o incluso poner en riesgo tu salud. Aquí van los errores más comunes:
- No uses productos químicos agresivos (por ejemplo, lejía concentrada o ácidos desatascadores): aunque parezcan una solución rápida, los desatascadores químicos con ácido sulfúrico, hipoclorito u otras sustancias corrosivas pueden dañar las tuberías o el sellado de la arqueta, además de poner en riesgo tu salud.
- No intentes abrir ni manipular una arqueta sin protección: abrir la tapa sin guantes, mascarilla ni precauciones puede exponerte a gases tóxicos, bacterias y residuos contaminantes.
- No metas herramientas sin saber lo que haces: introducir palos, alambres o herramientas improvisadas para “mover lo que sea que huela mal” puede terminar empeorando la obstrucción o rompiendo la estructura interna.
- No tapes el olor sin resolver la causa: colocar ambientadores, trapos, plásticos o incluso silicona sobre la tapa para “sellar” el olor es un parche temporal que no resuelve el origen del problema. El gas seguirá ahí, acumulándose hasta que acabe saliendo por otro lado (o provocando un atasco serio, un rebose de aguas fecales o una reparación costosa).
¿No lo tienes claro? Pues deja de dudar y llama a un especialista. Un pocero profesional puede inspeccionar la arqueta en pocos minutos y confirmarte si está cumpliendo su función o si es justo la causa de ese tufo insoportable que ya no te deja en paz.
Recuerda que una arqueta mal sellada, sin limpieza o con el sifón seco, además de oler mal, te puede estar avisando de un problema más serio en la red de saneamiento. Y actuar rápido te puede librar de reparaciones más costosas.
En Everrec llevamos más de una década eliminando olores y atascos en comunidades de vecinos, locales y negocios de toda la Comunidad de Madrid. Llámanos al 695 58 80 76 y pídenos presupuesto sin compromiso.
